
“This is a story of boy meets girl…”
A veces cuando me dispongo a ver cierto tipo de películas sé que van a suceder dos cosas:
a) Me va a dejar una sensación de felicidad mezclada con melancolía y a la vez con esperanza/ilusión/delirio, y posiblemente me termine enamorando de la protagonista; y
b) Me va a hacer mal, me va a dejar del orto, y la melancolía y la desilusión al momento de volver a la realidad me dan un gancho al mentón del cual no me recupero por un tiempo.
Obviamente esto no me pasa con cualquier película, en general se trata de películas “románticas” (no una comedia romántica tonta donde ya sabés todo lo que va a pasar, sino más bien dramas con tintes románticos). Porque es así, si hay un género que me gusta, del cual sé, es éste, consecuente con mi melancólica personalidad.
La película en cuestión, y la cual me hizo pasar por todo ese varieté de sensaciones, se llama “(500) Days of Summer”, una genialidad dirigida por Marc Webb y cuyos protagonistas son Joseph Gordon-Levitt (Tom) y Zoey Deschanel (Summer).
No es aconsejable hacer una crítica en caliente sin haber siquiera esperado un par de horas para comentar qué me pareció (acabo de verla) pero es tan particular, tan brillante y tan única que no importa cuando me siento a escribir estas líneas, mi opinión va a ser siempre la misma: es una de las mejores películas que vi en mi vida. Lisa y llanamente, le da una vuelta de tuerca a la típica historia de amor que realmente me fascinó.
Sin embargo, como explica la película, esta no es una historia de amor. La premisa es sencilla: chico conoce a chica, el muchacho se enamora, ella no. Y a pesar de que el nombre de la muchacha esté en el título, el protagonista, es él. Parece algo obvio lo que digo, pero la historia se centra completamente en lo que a él le sucede, lo que él siente, sus deseos, esperanzas y desilusiones.

Párrafo aparte merece la manera en que está contada. La acción va saltando de día en día; por ejemplo, arranca en el 500, luego se va al 280 y después al 1 y así sucesivamente. El orden es aleatorio, pero te permite entender la historia de una manera realmente original y que en el final terminás entendiendo por completo.
Ciertas decisiones del director resultan fantásticas y fueron de esos momentos que te hacen decir (mientras lo estás viendo) “qué increíble lo que acabo de ver” y que te hacen volver atrás y reveerlos una y otras vez.
Igualmente, como toda película, lo que hace que queda en la memoria de una, no son cuestiones objetivas, que tienen que ver con la dirección o con la banda sonora; tiene que ver con lo subjetivo, con las fibras particulares y específicas que en uno toca una historia de este tipo.
En mi caso, me sentí un 110% (?) identificado con el protagonista. No podía evitar reírme ante ciertas actitudes que tiene o ciertas cosas que hace, como por ejemplo, subir la música que está escuchando cuando ella pasa, sólo para captar su atención; y, sobre todo, su estúpida e ilusa idea de que no va a ser feliz hasta que encuentre a esa muchacha que lo haga feliz (pero no una cualquiera, sino “the one”).
De Zoey Deschanel (o sea Summer) ya estoy enamorado hace rato. Cada vez que aparece en escena se la roba por completo, creo que nunca vi una mujer así (además canta muy bien). Además, veía en Summer muchas de las actitudes de todas las mujeres con las que me han pasado cosas y eso me hacía fascinarme todavía más con esta actriz y, obviamente, con el personaje.

La banda de sonido es sencillamente excelente. Con artistas como The Smiths, Wolfmother, Regina Spektor, Doves, She & Him (la banda de Zoey Deschanel), entre otros, termina siendo una brillante combinación de estilos y artistas que no hace otra cosa que partirte la cabeza y que empieces a meter temas a lo loco en tu mp3.
En fin, no tengo más para decir que suplicar que la vean. ¿Por qué funciona? ¿Por qué es tan genial? Porque es real, porque no es tonta, porque la historia no se desenvuelve con una épica y rídicula corrida hasta el aeropuerto para impedir que la chica se vaya a otro país. No hay nada de eso. Es de esas películas que hay que ver si te queda aunque sea un poco de sensibilidad encima (?). Es de esas películas que tenés que ver para ponerte feliz y melancólico, al mismo tiempo…

Saludos,
El Guillo
P.D: para la próxima, prometo seguir hinchando para que escuchen “Los Chicos No Están Bien”. Hoy tuvimos otro programa que salió increíble también.

4 comentarios:
Estoy de acuerdo con la review, definitivamente es una película que hay que ver. Caí acá buscando fotos de la misma, haha. Me encantó la música; el final no esperado... es como que desde el principio te preparás para un desenlace re aciago; y la historia en sí, lo real y común que es estar con alguien y amarlo y no darse cuenta de que el otro no siente lo mismo.
Saludos y perdón por las incoherencias.
jajajaj cómo perdón?
mil gracias por comentar.
Y está muy bien lo q decís, es muuy real y muy común q pasen cosas como las q pasan en la película, q se yo...
Saludos, y gracias otra vez
P.D: yo también prohibiría las aceitunas (?)
Yaaaaaaaay!
Hagamos una campaña en contra de las aceitunas. Cortemos 9 de julio, todos lo hacen hoy en día (?).
Todavia no entiendo porque la muy hdp lo va a buscar a su lugar favorito al final de la pelicula, senti una impotencia como espectador, sobre todo porque Tom le dice "ojala seas feliz"... no se, pero yo me paraba y me iba, para no matarla.
PD: Las aceitunas apestan.
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